Vivimos rodeados de pantallas. El celular nos despierta, trabajamos frente a la computadora, nos entretenemos con la televisión o la tablet, y nos dormimos revisando redes sociales. Este estilo de vida, tan común hoy, tiene un impacto directo en nuestro cuerpo, especialmente en dos sentidos fundamentales: la vista y el oído.
Muchas veces no lo notamos hasta que aparece el malestar: ojos cansados, dolor de cabeza, zumbidos en los oídos, dificultad para concentrarse. Pero la buena noticia es que con pequeños hábitos diarios podemos prevenir el desgaste y cuidar mejor estos regalos que Dios nos dio para disfrutar del mundo que nos rodea.
👁 La salud visual: una mirada que también necesita descanso
Pasar muchas horas frente a pantallas puede generar lo que los especialistas llaman síndrome visual informático. Se manifiesta con ojos secos, visión borrosa, enrojecimiento ocular o dolores de cabeza.
Una regla simple que ayuda a prevenir estos síntomas es la regla 20-20-20:
Cada 20 minutos, mirá algo que esté a 20 pies de distancia (unos 6 metros), durante al menos 20 segundos.
Este pequeño descanso ayuda a relajar los músculos de los ojos y prevenir el cansancio. Además:
- Mantené una distancia adecuada entre tus ojos y la pantalla (entre 40 y 70 cm).
- Procurá una buena iluminación en el lugar de trabajo o estudio.
- Parpadeá con frecuencia: cuando usamos pantallas, parpadeamos menos y eso reseca los ojos.
- Visitá al oftalmólogo al menos una vez al año, aunque no sientas molestias.
👂 La salud auditiva: lo que no se ve, pero se siente
Escuchar música, ver series o atender llamadas con auriculares se volvió parte del día a día. Pero el uso prolongado de auriculares a alto volumen puede dañar las células auditivas de manera permanente.
Un consejo básico es la regla del 60-60:
No uses auriculares más de 60 minutos al día y mantené el volumen por debajo del 60%.
Otras recomendaciones:
- Usá auriculares que aíslen el ruido externo, así no necesitás subir tanto el volumen.
- Evitá usar auriculares en ambientes muy ruidosos (como el transporte público).
- Dale descanso a tus oídos cada cierto tiempo.
- Revisá los dispositivos de niños y niñas: algunos juguetes o tablets emiten sonidos demasiado fuertes.
🛠 Consejos prácticos para el día a día
Cuidar nuestros sentidos no requiere grandes cambios. Basta con incorporar hábitos simples como:
- Hacer pausas de 5 minutos cada hora para mover el cuerpo y descansar los ojos y oídos.
- Establecer momentos sin pantallas, como durante las comidas o antes de dormir.
- Activar el modo noche o filtro de luz azul en los celulares, especialmente por la tarde.
- Apagar notificaciones innecesarias: también ayuda a reducir el estrés.
- Enseñar a los niños y adolescentes con el ejemplo: si nosotros cuidamos nuestros sentidos, ellos también lo aprenderán.
💡 Un cuerpo para cuidar, una vida para agradecer
Nuestros sentidos son canales que nos conectan con el mundo, con los demás y con Dios. Ver una sonrisa, escuchar una palabra de aliento, disfrutar una canción, leer un libro, mirar un paisaje… todo eso forma parte del regalo de la vida.
Cuidar nuestra vista y nuestro oído es una forma de autocuidado y gratitud. Es decirle sí a una vida con más atención, más descanso y más presencia en el aquí y ahora.
📌 Para terminar…
Hoy puede ser un buen día para comenzar. ¿Qué pasaría si esta semana intentás aplicar solo dos de estos consejos? Quizás notes una diferencia en cómo te sentís… y en cómo disfrutás lo que te rodea.
“Tus oídos oirán a tus espaldas palabra que diga: Este es el camino, andad por él…”
(Isaías 30:21)
Cuidemos nuestro cuerpo. Vivamos con más conciencia. Y sigamos caminando con la certeza de que cada paso cuenta.